Externas
Las externas o empleadas de hogar externas son una figura cada vez más común en nuestro país. Se trata de mujeres (y cada vez más hombres) que trabajan en el hogar de otros, generalmente por cuenta ajena, sin tener ningún vínculo laboral con el empleador.
Su labor consiste, principalmente, en la realización de tareas domésticas: limpiar, cocinar, planchar, etc. Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el número de trabajadoras domésticas en el mundo asciende a 52 millones, la mayoría de ellas mujeres.
En España, el número de empleadas de hogar externas es todavía incipiente, pero en aumento. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), tan solo en el año 2013 se contabilizaron un total de 9.721 trabajadoras en esta situación, lo que representa un aumento del 9,8% respecto al año anterior.
Las razones que explican este aumento son diversas. Por un lado, está el auge de la economía sumergida, que ha hecho que muchas mujeres se vean obligadas a buscar un empleo alternativo en el hogar de otras personas.
Por otro lado, está el cambio demográfico que está experimentando nuestro país, ya que cada vez son más las personas que viven solas o en pareja sin hijos. Las empleadas de hogar externas son una solución perfecta para estas personas, que no necesitan una persona a tiempo completo para realizar las tareas domésticas.
Las empleadas de hogar externas suelen cobrar una tarifa fija por su trabajo, que puede oscilar entre los 10 y los 20 euros por hora. También existen empresas que ofrecen servicios de limpieza a domicilio a un precio más económico (entre 5 y 10 euros la hora).
A pesar de que el trabajo de las empleadas de hogar externas está ganando cada vez más adeptos, todavía hay mucha gente que tiene prejuicios contra este tipo de trabajo. Se tiende a pensar que es un trabajo de baja calidad, que no requiere ningún tipo de formación o que es poco digno.
Nada más lejos de la realidad. En primer lugar, el trabajo de las empleadas de hogar externas es un trabajo digno y respetable, que requiere mucha dedicación y esfuerzo. Además, cada vez hay más mujeres que están formándose para ser empleadas de hogar externas, ya que requiere una cierta habilidad para tratar con las personas.
En definitiva, las empleadas de hogar externas son una figura cada vez más común en nuestro país. Su labor consiste en realizar tareas domésticas, como limpiar, cocinar o planchar, por una tarifa fija que oscila entre los 10 y los 20 euros la hora.
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